viernes, 13 de abril de 2012

Lo que cuesta crecer

Ahora que paso la etapa de niña a mujer, trato de comprender todo, todo lo complicado que no note cuando era pequeña. Ahora solo me doy cuenta más de las cosas malas de mi infancia, dejando las buenas a un lado. Mientras yo jugaba con mi muñeca mis padres peleaban al otro lado de la habitación, mis hermanos mayores me hacían pagar que fuera la mas consentida, no recibía la atención que necesita una hija de sus padres y me pasaba las noches llorando por la  mascota que mi madre alejo de mi, que yo llamaba amigo. 

Tengo grabados muchos recuerdos en mi cabeza, recuerdos que son imposibles de olvidar. Me pregunto si alguna vez fui realmente feliz, desde pequeña solo me rodea el odio, la envidia, la ambición, la venganza. Mi hermano me ha demostrado lo mucho que me desprecia desde el día en que nací (envidia), mi hermana demuestra lo poco que tiene de voluntad al amenazar con cosas que no teme llevar a cabo o con golpes que me he aguantado por ser menos agresiva que ella (venganza), mi madre como ya lo he mencionado solo se preocupa por conseguir un hombre que la libere de la tristeza que cree solo lo puede lograr un desconocido con dinero (ambición), y mi padre, bueno, mi padre solo ha sido la mejor razón por la que deseo con todas mis fuerzas ser el primer buen ejemplo de esta desunión que llamamos "familia". Todos tienen algo en común, mas bien tenemos, por que con el paso de los años, al ser testigo de estas injusticias, de estos malos ejemplos, yo he sido la que se ha tenido que guiar a si misma, y por esa razón a la que más "odio" le han regalado los anteriores. 

El hogar puede ser una parte difícil, la mayoría de las veces (en mi caso siempre) podemos sentirnos solos y a la deriva. Los que conviven contigo a diario pueden llegar a ser los que más daño te hacen, los que pueden destruir la poca paz que has logrado en un día. No se por que cada vez que estoy con mi familia termino molesta y con ganas de estrangular a alguien. Ni siquiera sé si se le puede llamar familia, creo que solo es algo genético y por necesidad, no se han tomado la molestia de conocerme, ni yo tampoco tengo razones para hacerlo, así que estamos a mano. 

Ahora, el colegio, la preparatoria, el liceo, lo que conocemos desde pequeños como el lugar donde se nos educa y enseña, en algún momento llega a ser una pesadilla. Soy de las que detesta criticar, con todo el sentido de la palabra, y me muerdo los labios de la rabia cuando soy espectadora de tan ridícula acción, un mal comentario tiene la capacidad de arruinar la autoestima de alguien, de aumentar las inseguridades o incrementar el odio hacia la vida. Sobretodo si lo escuchamos de la boca de alguno de nuestros "amigos". Pésimo es que sea físico, que aunque no he presenciado nada como eso, es una realidad, muchos jóvenes están siendo maltratados injustamente por una "diversión". 

Es increíble cómo un comentario tan estúpido puede hacerme tanto daño. Diariamente tengo que soportar como son agredidas las personas en el liceo y como mi madre apoya que mis hermanos me hieran verbalmente. Lo peor de todo es que no se dan cuenta del daño que hacen, y quisiera, pero no se cómo combatirlo, duele tragarse las palabras pensando "no vale la pena" "no entenderán". 

El punto es que por muy mala situación que estés pasando no te rindas, no permitas que quiebren tu paz, tu plenitud, tu tranquilidad, tu felicidad. Mantente firme y con ganas de acabar con todo eso que te pone los ojos llorosos, no te conviertas en uno de ellos, de los que solo esta lleno de odio, por que el odio es tormentoso y al final puedes terminar haciendo lo que no podías evitar que te hicieran. Aunque las personas se comporten como si fueras menos importante y te traten como basura, tu mejor manera de dar una lección es sonriendo y superando. Por que si algo ganamos de todo esto es valor, fuerza y sobretodo esperanza. No te dejes vencer por mucho que cueste crecer. 

Recuerdo mi infancia, era tan solo una niña y todo era muy simple, tenía una familia, a mis amigas y a mi mascota. Ahora me pregunto si todo por lo que he pasado merece la pena, si tanto ODIO, RABIA, tanta DUDA, vale la buena persona que trato de ser.




Natalys Abreu

jueves, 5 de abril de 2012

Cenizas de un amor

Y ha pasado un día más en el que no nos vemos la mirada, no sentimos nuestros labios, y el calor de nuestros abrazos no nos acompaña. A veces te hablo con el pensamiento, pienso en cuan importante eres para mí, en todo lo que te he amado, en las pocas veces que nos encontramos, sin embargo no sabes que lo hago. 

Teníamos nuestros defectos, los celos se interpusieron en tu confianza, el tiempo limitó nuestras conversaciones, el miedo hizo que no fuera la misma de antes y la distancia que nos separó en cuerpo fueron los mismos kilómetros que nos alejaron en pensamiento. 

A pesar de todo nos amábamos, corrijo "te amo". Pero el amor que sentimos parece no ser suficiente para soportar el vació que se va haciendo mas grande cada segundo que no estamos juntos. No llorare por que solo veo los momentos maravillosos que vivimos juntos, y llorar es sinónimo de arrepentimiento. No hay manera de saber que pasara en el futuro, siempre habrá un tal vez, siempre habrá un después. Sobrevivirás, sobreviviré... 

Cada noche miraba tu número, y me preguntaba si escribirte pero el orgullo no me lo permitía. Quería preguntarme como estabas, contarte como me había ido, más que nada escuchar la voz que me enamoro. Intente llamarte, pero mi mano temblorosa me detenía antes de que pudieras saberlo. Recuerdo que una vez escuche el teléfono sonar, al mirar eras tú y no tuve la valentía de contestar, así que solo te invente una excusa para no hacerlo. Esa llamada pudo ser la diferencia entre terminar o no, tal vez si hubiera contestado confiara más en ti, o tú te sintieras más cerca de mí, tal vez si te hubiese llamado todo seria diferente. 

Me cuesta admitir que duele dejarte ir, tardare en dejar libres los recuerdos que dan vueltas en mi cabeza, y de ahora en adelante las noches serán más largas y los días más tristes. 

Solo quiero que sepas que te ame de verdad, aunque no haya hecho todo lo que tenia a mi alcance para demostrártelo. Espero que estés bien y que algún día cuando volvamos a encontrarnos me veas como algo positivo en tu vida y no recuerdes solo lo malo. Desearía decirte todo esto mirándote a los ojos pero como siempre, solo puedo decirte lo que siento escribiéndote. 

Puedes superarme, odiarme, evitarme, lo único que pido es que no me olvides. Por que a veces el amor es duradero, pero en cambio, otras veces duele. Siempre serás el amor de mi vida.

Para: Alfredo

Natalys Abreu 

martes, 6 de marzo de 2012

En veinte años

Primeramente me disculpo, por haberles hecho esperar tanto, creo que por tratar de buscar la perfección del escrito acabe sin inspiración ni ideas en mi mente. Y es que lo maravilloso no se puede planear, podría escribirlo de mil maneras pero de mi no depende el éxito del escrito. Lo bueno surge espontáneamente. 

Al terminar, me gustaría que escribieras en los comentarios o me enviaras un correo de como te ves en veinte años, si no es mucho pedir. Me ilumino con los sueños de cada persona, no importa que tan exagerados o locos sean, por algo se les dice "sueños" y no temas en compartirlo conmigo.

Debo admitir que han pasado meses desde la última vez que escribo en mi diario, tal vez sea el relajo de no tener que escribir sobre mis días tan cotidianos y aburridos, o quizás he dejado de ser la misma de antes, a diario me lo pregunto. La soledad ya desde mucho no la siento, y no se si será bueno o malo, es algo que me preocupa, ya no siento la necesidad de desahogarme con la escritura, es fácil que surjan las palabras, pero el hecho es que no son con sentimiento. Me he vuelto mas fría y vacía cada día que pasa.

Solo pienso ¿quien demonios soy? puedo perder la paciencia en cualquier momento pero no la cordura, puedo reír y reír a carcajadas pero aún lloro por dentro, puedo quererlos a todos a mí alrededor pero no falta que haya algo que odie de ellos. Sé que no soy la persona más positiva del mundo, y que a veces se nota mi falta de entusiasmo, sin embargo por dentro mantengo la esperanza. Si, la esperanza puede hacerte sonreír imaginando tu vida perfecta, pero la vida no es perfecta, y nunca lo será, por esa razón no me rindo, por que no creo que "ese sueño que tengo de mi misma en el futuro" es demasiado bueno para hacerse realidad, no. No lo hago, por que los sueños sí se hacen realidad, quizás no del todo pero si hay momentos a lo largo de nuestra vida en que nos felicitamos y decimos ¡lo lograste! 

Si la situación me lo permite, no dudaré en ser Veterinaria. Me veo a mi misma en veinte años dirigiendo los asilos de animales que me he propuesto a crear desde que tengo memoria. De pequeña decía que recogería a los perros callejeros en una camioneta para luego cuidarlos. No es muy diferente a mi meta de ahora. Tengo la esperanza de que en veinte años todos (incluyendo a los animales) sean tratados con respeto y cariño, tal y como debe ser. Me veo a misma siendo mucho más segura, y estando orgullosa de leer el libro que me propuse terminar a los dieciséis. Tendré mi propia página web en la que escriba más frecuente y que les comente a diario las locuras que hizo mi mascota mientras yo estaba en el trabajo. En veinte años seguiré siendo tan unida como ahora con mis mejores amigas, iré a las funciones de ballet de mi amiga que se dedica a bailar en su tiempo libre, escuchando las historias de la que quiere ser psicóloga y que para entonces lo será, felicitando a la que aún no sabe a que dedicarse, por escoger aquella profesión que todavía no tiene idea que escogerá y que la llevo al éxito por haber tomado la mejor decisión. No me imagino comprometida o con hijos, por la simple razón de que el amor es impredecible, nunca se sabe que pueda pasar y menos si yo me quiera involucrar. Me veo a mi misma recorriendo el mundo, yendo a los lugares más hermosos que existen, y no me refiero a los mejores hoteles y sitios más lujosos, si no a los paisajes llenos de animales y ecosistemas que solo he visto en Discovery, que siempre he querido conocer, quizás eso sea lo único que haga en toda mi vida, por que estoy segura de que lo voy a lograr. Me veo a mi misma tomando un chocolate caliente (por que detesto el café) con cada una de las personas tan maravillosas que tuve la suerte de conocer por Internet, para saber que ha sido de ellas los últimos veinte años. Pasare los momentos que siempre debí pasar con mi familia, uniéndonos como siempre debió ser. En veinte años habré perdonado a mi padre, sin embargo su pareja siempre será solo una conocida para mí. En veinte años mi hermano menor (hijo de mi madrastra y mi padre) podrá decidir sí recuperar el tiempo perdido como "hermanos" sin que ella se lo impida. En veinte años seguiré siendo yo misma, la única diferencia es la experiencia que tendré para entonces, seguiré siendo la misma soñadora, precavida, pero mucho más despreocupada por lo que pueda pasar, por que en veinte años habré logrado la mayoría de las cosas que me he imaginado, y para entonces, podre decir por experiencia propia que los sueños si se hacen realidad. 

No importa como te veas en veinte años. No te rindas, lo lograrás. 




Natalys Abreu