martes, 6 de septiembre de 2011

Amor platónico

Como la mayoría ha votado, aquí les traigo una historia de amor. Sí, es mi historia. Solo conocen lo básico acerca de mí, pero me quedan muchas cosas por escribir, montones de momentos por analizar y dejar libres.

A principios de mudarme con mi padre, me refugiaba en mi computadora. Siempre buscando cosas nuevas por hacer, un día conocí un chico por internet. Nos entendimos al momento, y seguimos comunicados por teléfono y chat. Yo solo lo vi como amigo, alguien que no me conocía lo suficiente y que podría decirle todo lo que me sucedía sin vergüenza alguna. No le di mucha importancia.

Se hacía más menuda la comunicación con aquel amigo virtual. En el día me despertaba temprano, iba al liceo, hacia mis tareas y deberes del hogar, lo rutinario. Mientras que en mi tiempo libre solo quería hablar con él, me apresuraba a encender el computador para tener las cotidianas charlas de horas y horas. Sí, nos empezamos a gustar, ambos sabíamos que nos sentíamos atraídos por el otro. Pero era solo algo platónico, más bien ficticio. Yo me percataba de que lo nuestro no se podía, y no me importaba, solo quería hablar con el único que me entendía en esos momentos. No me hice ilusiones. A unas semanas de habernos encontrado por el chat, el me pidió ser novios, no lo creí gran problema y acepte.

Ese mismo fin de semana mi padre llevo de compras a unos familiares de su nueva mujer, y no tuve más remedio que ir obligada. Distraída de lo que me rodeaba, siempre fui de las que parece no estar, sin hablar mucho, pensando y prestando atención a los detalles del entorno, a la conducta de las personas. Alguien robo mi atención en un segundo, como si te distrajeras tanto hasta que te golpeas contra un poste, caminaba en sentido contrario, tuve que voltear y tratar de mirarlo bien sin dejar de caminar, para revisar mi lista mental de conocidos.

Sin duda lo conocía, ¿si no entonces por qué me distraje tanto? lo perdí al instante y la única persona que tenia esas características era mi amigo del chat (Según su foto de perfil). Pero, ¿no estaría yo equivocada? tal vez de todo el tiempo que me dedicaba a hablar con él ya estaba obsesionada, o quizás sucedía como en esas películas, como cuando el protagonista solo piensa en una persona y la ve en todos los rostros. Lo más probable es que ya me estuviera volviendo loca, "existen millones de personas en este mundo, solo es un parecido ¡Deja de pensar en el!" me repetía a mí misma.

Como claro está, no me quedaría de brazos cruzados, la intriga me comía viva. Entonces decidí enviarle un texto a su teléfono diciendo que me parecía haberlo visto. Sin importar que me acusara de lo demente que me había vuelto. Luego responde confirmando que a él le sucedió igual, quede atónita, lo primero que se me ocurrió fue prestarle más atención a los que me rodeaban y empezar a buscar por los pasillos sin parecer una desquiciada. En el próximo corredor estaría el al final, y yo no estaba preparada para lo que sucedería después.

Continuara...        

                                                                                                                    Natalys Abreu

miércoles, 31 de agosto de 2011

Mi primer premio

Nunca he ganado nada. Al menos no de tal magnitud, menos un concurso. Estaría mintiendo si dijera que no me emocione. Brinque de la emoción y hasta empecé a temblar al enterarme.

Hoy me desperté feliz, no sabía por qué el cambio de ánimo tan repentino. En fin, camine a la cocina buscando la comida que mi madre me dejó, pues no había nadie en casa. Pero aún no tenía hambre, así que encendí la computadora mientras me tomaba las vitaminas. Lo primero que abrí fue el Messenger, pero no tenía nada interesante que comentar con los conectados, así que abrí el facebook como de costumbre. Yo nunca soy de ser muy vista en mi página ni nada, y me intrigó la notificación que tenía. Ahí fue cuando todo se paralizó, hace unos días me inscribí en un concurso de Wambie, una página que suelo leer cuando no tengo mucho que hacer, era sobre el blog del mes de septiembre y yo de esperanzada dije ¿por qué no?


Me impacta que mi blog pueda gustarle a otras personas además de mis amigas, mi interés por haberlo creado además de desahogarme era lograr que las personas se identificaran y se dieran cuenta que no son los únicos complicados. Antes de tener ni idea de que era un blog, cada vez que tenía problemas o no estaba segura de que hacer, buscaba en google, no conseguía muchas respuestas, o al menos lo que buscaba, hasta que leí un blog por primera vez, me identifique un poco pero me dije ¿para que buscar consejos que no encontrare si yo misma puedo sacar mis conclusiones? y así empezó el interés por compartir mis pensamientos con alguien mas que no sea mi diario.

Quisiera conocer tus razones por las que lees mi blog, soy amigable no te preocupes. Dale me gusta a mi página en Facebook, deja tu comentario que te prometo que respondere. No te cuesta nada solo dale clic. O agregame al msn (natalys7611@hotmail.com) ¡Mucha suerte!
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Natalys Abreu

Tengo mejores días

Se aproximan mis quince años. Ni siquiera le quiero decir así, mejor dicho se aproxima el "día de la mala suerte". No me emociona que las personas que solo se acuerdan de mi una vez al año me feliciten, tampoco acercarme cada vez más a la vejez, además de la mayoría de las personas no disfruto de tal fiesta por no ser de las que baila ni soporta la música común... suelo encerrarme en mi habitación a mirar caricaturas o alguna otra actividad mientras concluya la celebración tan escandalosa. Ni simular con una sonrisa o un brinco los regalos que no llenan el vacio que existe en mi alma.

Le encuentro múltiples razones negativas al cumplir años (al menos para mí) pero como todas malas, siempre las buenas superan el doble de cantidad. Cumplir años tiene sus ventajas, varias me agradan. Como comer toda la cantidad de torta que se te antoje, los abrazos que te dan para acompañar el "felicidades", tener la esperanza de que tu deseo al apagar las velas de verdad se cumpla. Además que toda la atención se centra en ti, no de una manera superficial, te hace sentir que le importas muchas personas y que se preocupan por que seas feliz ese día.

Recuerdo mi último cumpleaños, poco después de la muerte de Bunny (Conejito en ingles). Cuando mi madre me lo dio no tenía idea de su fecha de nacimiento, así que yo decidí que le celebraría cada cumpleaños el día del mío. En mis catorce termine llorando en el cuarto que murió mi amigo (mi habitación) tratando de dormirme con el peluche de conejo que hace años ya guardaba sin quitarlo de su lugar. Todos notaban mi depresión, y mi comportamiento indiferente y desafiante. Nadie supo las razones (que preferí reservármelas),  y debí sonreír de vez en cuando para no preocuparlos tanto.

Estoy ansiosa por tener quince exactamente, pero a la vez no. He tenido ya varios cumpleaños que han acabado fatal y me aterra que el "día de mala suerte" sea igual, o peor. Solo espero no tener que preocuparme, para mí será un día como cualquier otro, mientras más rutinario mejor. Si cierro los ojos y hago como que nada paso ese día, o como si no fuera yo la del cumpleaños, quizás y solo tal vez no sea tan malo después de todo.

Natalys Abreu