Como la mayoría ha votado, aquí les traigo una historia de amor. Sí, es mi historia. Solo conocen lo básico acerca de mí, pero me quedan muchas cosas por escribir, montones de momentos por analizar y dejar libres.
A principios de mudarme con mi padre, me refugiaba en mi computadora. Siempre buscando cosas nuevas por hacer, un día conocí un chico por internet. Nos entendimos al momento, y seguimos comunicados por teléfono y chat. Yo solo lo vi como amigo, alguien que no me conocía lo suficiente y que podría decirle todo lo que me sucedía sin vergüenza alguna. No le di mucha importancia.
Se hacía más menuda la comunicación con aquel amigo virtual. En el día me despertaba temprano, iba al liceo, hacia mis tareas y deberes del hogar, lo rutinario. Mientras que en mi tiempo libre solo quería hablar con él, me apresuraba a encender el computador para tener las cotidianas charlas de horas y horas. Sí, nos empezamos a gustar, ambos sabíamos que nos sentíamos atraídos por el otro. Pero era solo algo platónico, más bien ficticio. Yo me percataba de que lo nuestro no se podía, y no me importaba, solo quería hablar con el único que me entendía en esos momentos. No me hice ilusiones. A unas semanas de habernos encontrado por el chat, el me pidió ser novios, no lo creí gran problema y acepte.
Ese mismo fin de semana mi padre llevo de compras a unos familiares de su nueva mujer, y no tuve más remedio que ir obligada. Distraída de lo que me rodeaba, siempre fui de las que parece no estar, sin hablar mucho, pensando y prestando atención a los detalles del entorno, a la conducta de las personas. Alguien robo mi atención en un segundo, como si te distrajeras tanto hasta que te golpeas contra un poste, caminaba en sentido contrario, tuve que voltear y tratar de mirarlo bien sin dejar de caminar, para revisar mi lista mental de conocidos.
Sin duda lo conocía, ¿si no entonces por qué me distraje tanto? lo perdí al instante y la única persona que tenia esas características era mi amigo del chat (Según su foto de perfil). Pero, ¿no estaría yo equivocada? tal vez de todo el tiempo que me dedicaba a hablar con él ya estaba obsesionada, o quizás sucedía como en esas películas, como cuando el protagonista solo piensa en una persona y la ve en todos los rostros. Lo más probable es que ya me estuviera volviendo loca, "existen millones de personas en este mundo, solo es un parecido ¡Deja de pensar en el!" me repetía a mí misma.
Como claro está, no me quedaría de brazos cruzados, la intriga me comía viva. Entonces decidí enviarle un texto a su teléfono diciendo que me parecía haberlo visto. Sin importar que me acusara de lo demente que me había vuelto. Luego responde confirmando que a él le sucedió igual, quede atónita, lo primero que se me ocurrió fue prestarle más atención a los que me rodeaban y empezar a buscar por los pasillos sin parecer una desquiciada. En el próximo corredor estaría el al final, y yo no estaba preparada para lo que sucedería después.
Continuara...
Natalys Abreu